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Qué es el ácido hialurónico: características y beneficios

¿Conoces todas las propiedades del ácido hialurónico y por qué es tan beneficioso para la piel? ¡Sigue leyendo!

Uno de los secretos de muchas mujeres para mantener su piel tersa y joven es el ácido hialurónico.

Está revolucionando el mundo de la estética, y es que sus resultados son muy notorios. Muchas empresas de cosmética introducen este ingrediente en sus productos, a sabiendas de las mejoras que produce en la piel y, especialmente, en el rostro.

¿Sabes qué es y qué beneficios tiene? Te lo contamos.

El ácido hialurónico: por qué es esencial

Las propiedades del ácido hialurónico permiten luchar contra las arrugas y la pérdida de elasticidad y firmeza de la piel.

Esta sustancia la genera el cuerpo de manera natural hasta los 35 años, momento en el que comienza a descender la producción de la misma.

El ácido hialurónico se encuentra de manera natural en el organismo, mantiene la piel hidratada y tersa pero, con el paso del tiempo, se va notando una disminución de esta sustancia en nuestro cuerpo que hay que suplir si queremos mantener la piel joven.

Es el encargado de retener el agua en la piel para mantenerla en perfecto estado. Las carencias de esta sustancia se notan, sobre todo, en el rostro, la zona del cuerpo que más necesidad tiene de ella.

La piel se reseca, comienzan a aparecer arrugas en el contorno de los ojos, se acentúan las líneas de expresión y el rostro empieza a envejecer. A los 50 años, el cuerpo ya solo produce por sí mismo la mitad del ácido hialurónico que necesita.

Por ello, se trata de un activo muy utilizado en los tratamientos estéticos, como en la redensificación, para dar solución a los problemas de envejecimiento cutáneo y mejorar el aspecto de la piel.

Existen dos tipos de ácido hialurónico: el reticulado, un gel denso que tiene una duración de 6 a 9 meses; y el no reticulado, que se conserva durante tres meses y responde a las tendencias actuales en el mercado de la estética.

   

Beneficios del ácido hialurónico

Piel tersa

La piel es la gran beneficiada por esta sustancia. Reafirma los tejidos devolviéndoles la elasticidad que tenían cuando el cuerpo era capaz de generarlo por sí solo.

Asimismo mejora las manchas y mejora el aspecto de las ya presentes por los rayos solares, ya que tiene un efecto reparador.

Aporta volumen a la piel actuando contra las líneas de expresión y restaura la firmeza favoreciendo la generación de colágeno.

Sus propiedades hidratantes también humedecen la piel, dejándola suave al tacto. Penetra en la misma y une las células con el agua. Esto, ayuda a la prevención del acné, provocando una piel más clara y lisa.

Mejora la vista

Los ojos son otra de las partes en las que se hace presente este activo. Como ya hemos indicado, ayuda a retener el agua, lo que hace que la vista disponga en todo momento de los nutrientes que necesita.

¿Cómo recuperar ácido hialurónico para tu piel?

Hidratar, rellenar, voluminizar, embellecer… Son muchos los beneficios de este activo. Seguro que ya estás pensando qué tratamiento puedes realizar para poder disfrutar de un nivel correcto de este activo en tu cuerpo.

Pues bien, la redensificación es un tratamiento novedoso cuyo principal componente es el ácido hialurónico de alto peso molecular, no reticulado por lo que no genera un volumen en la piel.

Tiene un efecto antioxidante, que combate el fotoenvejecimiento de la piel, y una acción reestructurante y regeneración celular, que actúa contra el engrosamiento de la piel consiguiendo un efecto lifting y firmeza.

Este tratamiento de redensificar la piel corrige y previene el envejecimiento cutáneo activando las funciones de las células. Proporciona a la piel una mejora de su textura, de la luminosidad, de su elasticidad y de la hidratación.

No solo es un tratamiento para reparar, sino para prevenir, por lo que está indicado para pacientes de todas las edades.

Y tú, ¿cuándo vas a comenzar con tu tratamiento de redensificación?